
La historia de este edificio se remonta al 7 de septiembre de 1960, fecha
en el que fuera inaugurado con el nombre de Teatro Cine Payá,
coincidiendo con las fiestas patronales de la Misericordia, sobre el
mismo lugar en el que se encontraba el antiguo Teatro Oberón.
Dicho teatro, fue construido a finales del año 1907 por los hermanos
Modesto y Víctor Marín Navarro y Ricardo Minué,
imponiéndole el nombre de Oberón, porque, estos señores,
dedicados al comercio de la naranja, nunca tuvieron ningún problema
con los embarques que se hicieron con dicho buque perteneciente a la
Compañía Mala Real Holandesa. Desde entonces, fueron desfilando
por el mismo, las mejores películas de producción nacional
y extranjera, así como las mejores compañías de
teatro que han circulado por España. Actuó el inmortal
Miguel Fleta en el momento más álgido de su vida artística;
también pronunció un mitin el fundador de la Falange, José Antonio
Primo de Rivera, y otras figuras del arte, las letras y la política
que honraron a nuestra ciudad con su visita. Pero, de aquel salón
ya no queda nada: sólo el recuerdo en la mente de muchos burrianenses.
Salvador Payá fue el promotor del actual teatro que es obra del
arquitecto Enrique Pecourt Betés. Destaca en su construcción
la carencia de columnas sustentantes, reemplazadas por dos atrevidísimas
jácenas de manufactura metálica de 22 metros de luz, un alarde
constructivo superado tan solo por un par de edificaciones españolas
durante los años sesenta. Por otro lado, la pantalla, con sus trece
metros de longitud por seis de altura, constituía casi un record
en los cinematógrafos de la península.

Su promotor, quiso combinar en esta sala los elementos modernos con una
armonía de color atrevida, conjugando matices suaves y finos. Tal
es el caso del estilo decorativo de la sala y sus vestíbulos realizados
por el artista valenciano Vicente Melió. En la actualidad, sólo
se conservan las pinturas de ambos lados de la embocadura, donde aparecen
dos grandes murales al óleo que aluden al denominado “séptimo
arte”. En uno de los lados, en el de la derecha, podemos apreciar
una visión de lo que es la Scala de Milán, el famoso coloso
europeo, así como unos trofeos y símbolos alegóricos
a la fama y al teatro. En el techo del patio de butacas hay simbolizados
en cuatro paneles pintados al óleo, las cuatro estaciones, -primavera,
verano, otoño e invierno- de los naranjos.
Antes de ser adquirido por la corporación municipal se realizó una
reforma por el arquitecto Juan Antonio Martínez en 1998.
En año 2001 el Ayuntamiento de Burriana adquirió el teatro con la intención de conservar tan singular edificio y realizar en el mismo las distintas actividades culturales que por su condición de artes escénicas requieren de este tipo de instalaciones. El teatro dispone de patio de butacas y anfiteatro, escenario, camerinos, sala de proyección para actividades cinematográficas y oficinas. Actualmente cuenta con un aforo de 469 butacas. En el mismo se realiza una programación permanente de teatro, música y danza, entre otras actividades, cuya programación se puede consultar en esta misma página, y que forma también parte del Circuito de Teatro Valenciano y de la Xarxa de Música de la Comunidad Valenciana.
